El tiempo, padre que devora a sus hijos
para después regurgitarlos,
pétrea fuente circular donde fluye
un eterno manantial de cristalinas aguas.
Incesante río que corre para volver a sí mismo,
horas que regresan una y otra vez
tras viajar bajo la piedra.
¿Estoy o estuve aquí?
Si ya estuve, mañana estaré;
si no, nunca estuve y hoy no estoy.
Pero acaso…
quizás sólo hoy, un breve instante,
he de estar y disfrutar
del eterno manantial, y su frío devenir.
Es,
Fue,
Será,
Nunca más. O quizás...
Bienvenidos caminantes: Según mi vida ha transcurrido, heme asombrado de multitud de maravillas. El mundo, la tierra, sigue desbordante de misterio para quienes tienen los ojos y el corazón bien abiertos: para quienes disfrutan caminar los caminos y recorrer los recorridos... En este blog encontrarán textos, videos, imágenes, música y todo aquello que ayude a suscitar la palabra y el asombro. ¡Siéntanse como en casa!
Sentimiento oceánico
Ante la inmensidad y profundidad del océano
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